Secretos para elegir el futón o sofá adecuado

A la hora de armar tu apartamento, siempre viene bien contar con una cama extra para recibir visitas. Aunque no tengas una habitación vacante, hay muebles versátiles que pueden ayudarte. Y si vivís en un monoambiente, podés trasformar una cama en un cómodo sillón en segundos.

A la versatilidad de un futón o de un sillón, se le suma la variedad de diseños disponibles. Así que te damos algunas pistas para elegir uno que cumpla la función de asiento y cama y que además ¡te guste!

¿Cómo elegir un sillón o un futón?
Hay tres consideraciones importantes: calcular el espacio disponible, la frecuencia de uso y tus necesidades de limpieza.

Espacio: Recordá que si dejás espacio para cuando necesites abrilo, no tendrás que andar corriendo los muebles cada vez que lo utilices. En esto es necesario calcular el espacio disponible para el sillón o futón tanto en alto, ancho y largo. Considera el espacio que ocupará como cama: el futón se abre como un libro, mientras que algunos sofás se extienden hacia adelante.

¿Para que lo vas a usar?
Es importante evaluar con qué frecuencia su elegido será cama y cuándo será sofá: ¿Es para visitas ocasionales o para uso diario? Si querés que sea principalmente un sillón, quizás te conviene optar por un mueble con apoyabrazos y de más altura.
Los asientos muy bajos, en los que la cadera queda muy por debajo de la rodilla, dificultan el movimiento de sentarse y levantarse, sobre todo para las personas mayores.
Si cumplirá principalmente la función de cama, conviene buscar un mueble con una estructura sólida y cómoda, y un relleno acolchado no muy duro.

Facilidad de conversión
Si podés visitar Sodimac, te recomendamos sentarte y acostarte en el sillón o futón. En esa visita a nuestra casa, probá cuán sencillo resulta manipularlo desde la posición de sofá a cama. Y al revés.

Tips generales para elegir un sofá

El apoyabrazos debe quedar a la altura del codo. Al sentarse las caderas nunca deben quedar más bajas que las rodillas, ya que dificulta el proceso de levantarse, especialmente en personas mayores.
El borde el asiento no debería presionar la parte posterior de la rodilla.

Tapicería
Si tenés niños o mascotas es importante considerarlos para esta decisión. Optá por colores oscuros y de un material fácil de limpiar como el cuero o cuerina.

Ecocuero
Cuero sintético que imita en textura, color y brillo al cuero natural. Está compuesto por láminas de PVC, es delgado y poco flexible. Se limpia con un paño húmedo, resiste el frote y los rayos UV.
Por su facilidad de limpieza es ideal para niños.

PU
Cuero sintético de poliuretano. Es más resistente que el ecocuero. En algunos casos la fabricación incluye fibras derivadas de la fabricación de cuero natural.
Es fácil de limpiar.

Cuero
Fabricado con piel de animal tratada. Debe ser limpiado periódicamente con agua no calcárea. No se aspira ya que podría rayarse. Cada 6 meses debe ser lavado con champú para cuero y una crema hidratante para nutrirlo y evitar resquebrajaduras. Bien cuidado dura años. mEs poco resistente al frote y rayos UV. No acumula pelos.

Microfibra
Es el tapiz estrella. Es lavable, aspirable y más duradero que los tapizados tradicionales de tela.
Es el material favorito de los amantes de los animales porque repele manchas y pelos.
Es igual de agradable con frío o calor. Los líquidos derramados accidentalmente forman gotas sobre la tela. Si las retirás rápidamente con papel absorbente no quedarán huellas.

Felpa
Tiene la apariencia y suavidad del terciopelo.
Aunque no lo parezca, es fácil de limpiar y su manutención es muy sencilla.
El pelo alto permite tonalidades.