¿Por qué invertir en un videoportero?

En seguridad electrónica las novedades están a la orden del día. Muchos dispositivos funcionan bien, pero hay actualizaciones que perfeccionan lo que ya era bueno. Así sucede con los videoporteros que hoy se utilizan tanto en hogares como empresas.

El videoporteros es una evolución de otros artefactos: la mirilla, el intercomunicador y el portero electrónico. ¿Qué hace? Simple: permite ver, escuchar y hablar con quien esté en la puerta o portón de tu casa o empresa e incluso abrir la cerradura sin tener que ir hasta allí.

Por varias razones esta innovación es extremadamente útil y es recomendable invertir en su instalación.

¿Si ya tengo un intercomunicador, debo invertir en un videoportero?
Sí. Un intercomunicador (o portero electrónico) sirve para responder a las llamadas de quien esté en la puerta o portón de su casa sin tener que salir de la propiedad. Esto es un avance de gran ayuda, pero es posible tener aún más comodidad y seguridad. Sin embargo, un vídeo portero permite ver a la persona y en caso de ser necesario pedirle para que muestre sus documentos o credenciales cuando se trate del proveedor de un servicio.

El videoportero tiene una cámara en la parte que está fuera de la residencia y envía imágenes a un módulo interno, que tiene una pantalla de color, desde el momento en que se presiona el botón de la campana. También hay modelos que permiten ver el entorno externo las 24 horas del día en la pantalla interior y otras personas con conexión Wi-Fi para monitorear de forma remota, a través de una aplicación para smartphone.

Después de responder a la llamada, puede escucharse y verse todo lo que sucede afuera y ver cualquier movimiento sospechoso. Dado que la cámara se coloca en la altura de la cara del llamador, es posible comprobar si la fisonomía corresponde a la supuesta identidad informada por voz e incluso descubrir si la persona está sola o acompañada. Si todo está bien, sólo tiene que activar el comando para abrir la puerta y se concede el acceso.

¿Necesito hacer muchos ajustes a la infraestructura?
No. Los videoporteros de hoy son modernos y permiten la transmisión de voz e imagen a través de las tradicionales instalaciones de 4 cables. Los cables de red suelen utilizarse en esta instalación, pero dependen de la distancia entre los módulos internos y externos. Esto le permite utilizar la misma estructura de los conductos existentes, en muchos casos manteniendo la misma instalación que utilizaba su equipo anterior.

Si no tenías un equipo de este tipo, la instalación es bastante sencilla y ya forma parte de la rutina de los mejores instaladores del mercado, la mano de obra no significará un enorme presupuesto, ya que implica poco tiempo de trabajo. Simplemente alcanza con conectar los cables de alimentación y de tráfico de voz y video, y listo.

Los videoporteros Wi-Fi son aún más prácticos de instalar, ya que son plug & play. Algunos modelos, simplemente alcanza con conectar a un tomacorriente o colocar la batería. ¡La instalación es súper rápida y práctica!

Si llueve o es de noche, ¿funciona la cámara?
¡Claro! Los mejores modelos de vídeo porteros disponibles en el mercado son resistentes al clima y la luz solar, además de contar con características de imagen avanzadas.
La cámara integrada en el módulo externo, por ejemplo, tiene visión nocturna y permite ver quién llama incluso cuando está absolutamente oscuro. Además, los LED especiales colocados alrededor de la lente emiten luz infrarroja, lo que aumenta la claridad percibida por el equipo sin llamar la atención del ojo humano.
El botón de accionamiento del timbre, que hará que el vídeo portero suene dentro de tu casa o de su empresa, también está iluminado para facilitar su localización en la oscuridad.

¿Puedo integrar el videoportero con otro equipo de seguridad?
¡Sí! Los vídeos porteros más avanzados tienen hasta cuatro canales de entrada de vídeo y dos salidas para cerraduras. Esto permite abrir dos puertas (una del garaje y la otra de la puerta principal, por ejemplo) con teclas específicas en el módulo interno del dispositivo.
En cuanto a la recepción de las imágenes, uno de los canales está dedicado a la cámara principal (la del módulo externo del equipo). Los otros tres pueden recibir el vídeo enviado por cámaras de seguridad que ya están en la casa.  Algunos modelos tienen pantallas de gran tamaño (hasta siete pulgadas) en el módulo interno y puede usarse  para monitorear el entorno, como una extensión de su dispositivo de grabación de imágenes (DVR o NVR). Además hay modelos compatibles con hasta 6 módulos internos, para monitorear su residencia desde distintas ubicaciones de su hogar.
También es posible conectar el videoportero a un televisor para ver quién llama desde una pantalla grande (incluso si llaman mientras estás mirando la TV).

¿Y si no estoy en casa?
Los videoporteros Wi-Fi son los más adecuados para las personas que siempre están lejos de su casa o viajan mucho. Con ellos, podés rastrear todo remotamente mediante una aplicación en el smartphone. Desde cualquier parte del mundo, podés ver, responder, hablar y abrir la cerradura o prender una luz remotamente.
Los últimos modelos también toman fotos y graban vídeos automáticamente o por comando. Así que si no estás en casa, podés revisar la puerta o portón y grabar lo que sucede en cualquier momento. Equipadas con sensores de presencia, también dan advertencias a través de la aplicación y graban automáticamente cuando detectan movimientos frente a la puerta. Es un interesante refuerzo de la seguridad de tu casa.

Otros sistemas no requieren conexión Wi-Fi pero también son muy eficientes gracias a la función Sígueme. En este caso se requiere una línea de teléfono residencial integrada con el vídeo portero, mediante la cual se configura el dispositivo para que, después de una cierta cantidad de tonos de llamada, derive la llamada a un teléfono móvil o teléfono fijo fuera de la casa. Esta función es útil para prevenir la acción de oportunistas que puedan intentar tocar timbres y, cuando ven que nadie ha respondido, presumen que no hay nadie en casa y pueden ingresar a su hogar.

En todos los modelos, puede abrir el portón o la puerta de forma remota, o accionar un automatismo como encender una luz, lo que resulta útil en una variedad de situaciones. Algunos ejemplos:
— Estás de viaje, pero le pedís a un vecino que cuide de su mascota. No necesitarás darle una copia de la llave: es suficiente con que toque el timbre del vídeo portero con la función Sígueme correctamente configurada para darle acceso desde donde estés.
— Necesitás abrir la puerta de su oficina mientras estás afuera. ¡Utilizá la función Sígueme y eso es todo!
— ¿Y si estás afuera de tu casa y un desconocido toca timbre para descubrir si hay alguien? Podés disimular tu presencia atendiendo desde su celular e incluso encender una luz a través de un código desde su teléfono.

El módulo interno de videoportero puede instalarse en el área que más le convenga dentro del hogar o de la empresa. Podría ser en la cocina, la sala de estar, la habitación desde donde realiza teletrabajo o donde quieras. Esta versatilidad existe debido a dos características principales:
• diseño diferenciado: existen modelos de color predominantemente blanco o negro que contribuyen a la armonía con la decoración del entorno;
• producto compacto: ambos módulos tienen dimensiones pequeñas. Como son delgadas, pueden ser fácilmente colgadas en la pared, sobre un escritorio o fijadas a un mueble, lo que garantiza discreción en la instalación.

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(Fotos: gentileza Intelbras)