Consejos para taladrar una pared correctamente

Taladrar es una de las herramientas de uso más frecuentes en el hogar, por eso te damos algunos prácticos consejos. Evitá que los orificios que hacés queden torcidos o demasiado grandes a la hora en las paredes de tu hogar con estos consejos.

Usá el taladro sin problemas
Primero debes saber qué tipo de material vas a taladrar. La broca que uses y el procedimiento, depende del material a trabajar. Para trabajos sencillos, por ejemplo hormigón poroso, es suficiente un taladro con batería convencional.

Antes de perforar verificá que no hay cables eléctricos o tuberías de agua detrás de la pared.

Utilizá siempre lentes y guantes protectores al usarlo.

Evitá taladrar orificios torcidos colocando la punta de la broca en posición perpendicular a la superficie del material y acciona la herramienta. Esperá a que la broca encuentre una base firme para ejercer presión sobre la herramienta.

Si perforarás sobre superficies delicadas, por ejemplo azulejos, pegá un poco de cinta en el punto donde vas a taladrar. La superficie rugosa de la cinta impide que la broca resbale y haga huecos más grandes de los que deseas.

Consejos para taladrar una pared sin ensuciar

Utilizá un vaso plástico y hacé un agujero en el fondo que sea igual de ancho que la broca. Encájalo bien para que no gire con la broca. Verás cómo las virutas caen dentro del vaso, sin ensuciar la zona donde estás taladrando.

Para este consejo necesitás un sobre de papel y cinta. Pegá el sobre con la cinta sobre la pared, justo debajo de lugar donde vas a hacer el agujero y abrí bien el sobre. ¡Listo! Verás cómo todo lo que sale de la pared queda en el sobre.

Consejos para usar el taladro 

• Al poner los accesorios el taladro debe estar desenchufado.
• Si vas a perforar alguna superficie resbaladiza, podés colocar una cinta de papel en el lugar del agujero, para evitar que la broca resbale.
• Si trabajarás con una pieza móvil debés sujetarla con prensas, no con las manos, para evitar que gire al ser taladrada.
• La broca o punta se pone de forma perpendicular a la superficie y se hace andar suavemente el taladro. Cuando la broca se sienta firme, recién ahí podés hacer presión.
• La presión debe mantener la velocidad constante, evitando fuerzas excesivas que rompan la broca o accesorio.
• Al terminar el trabajo hay que alejar el taladro funcionando, después dejar de apretar el gatillo, y esperar que el accesorio se detenga solo, nunca debe detenerse con la mano.

¿Qué te parecieron estos consejos? ¡Esperamos te hayan servido y que los pongas en práctica!

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