¿Qué necesito saber para elegir mi próximo colchón?

¿Sabías que pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo? La cifra se estima en unos 27 años (en un promedio de vida de 81 años) y por eso comprar un buen colchón asegura descanso de calidad, reducción de los dolores de espalda, mayor energía y mejor humor a lo largo del día.
La cuestión esencial es: ¿sabes cómo elegir el adecuado entre las decenas de tipos que hay? Viscoelástica, látex, espuma, futones… Si querés tener claro qué necesitás, esta nota es para ti.

¿Qué colchón comprar según peso y estatura?
Si sos “de hueso ancho”, necesitarás uno más firme que ofrezca una sujeción uniforme y evite el efecto de barca. Por el contrario, las personas más ligeras necesitan un colchón más flexible que reparta bien el peso.

En cuanto a las medidas, el colchón debería ser, al menos, 10 cm más largo que tu altura. En caso de una cama de matrimonio, la persona más alta es la que servirá como referencia.

El grosor del colchón debería ser de, al menos, 15 cm para asegurar el confort.
Para el ancho, lo recomendable sería una cama entre 90 y 110 cm si vas a dormir solo y entre 150 y 160 para camas de matrimonio.

Y para los que les gusta dormir como reyes, existen las llamadas camas King size de 200 cm x 200 cm. Son estupendas si dormís con tu pareja y alguno de los dos se mueve mucho o si tenés hijos a los que les gusta dormir con vos.

¿Dormís [email protected] o acompañ[email protected]?
Si dormís en pareja, agradecerás un colchón que absorba bien el movimiento, para no te molesten los cambios de postura de la otra persona. Los que mejor lo consiguen son los de viscoelástica.

¿Cómo dormís y qué te conviene?
Boca arriba: te conviene elegir un colchón más bien duro para evitar malas posturas de la columna vertebral, especialmente a nivel cervical (nuca) y lumbar (base de la columna).
De lado: necesitarás un colchón de dureza intermedia, que se adapte a la forma de tus caderas y hombros.
Boca abajo: te vendría bien un colchón más bien blando para evitar malas posturas en la zona del cuello y no forzar demasiado la torsión de la columna.

Consejo:
Si dormís de lado, para asegurar que la columna descansa sin curvaturas forzadas y aliviar los puntos de mayor presión, doblá ligeramente las piernas. Para mayor confort, usá una almohada entre las piernas. Además, te vendrá bien dormir con una almohada alta, a menos que duermas con el brazo debajo de ésta. Si fuera así, mejor una almohada fina para no forzar el cuello en exceso.
En caso de que duermas boca arriba, puede ayudarte un almohadón debajo de las rodillas para mantener la curvatura normal de la columna durante tus horas de descanso. Además, deberías dormir con una almohada más bien baja. Si dormís boca abajo, podés usar una almohada fina para evitar forzar el cuello.


¿Cuánto te movés? 
Si cada noche batís el récord olímpico de giros en la cama, necesitarás un colchón más bien firme que te permita moverte sin esfuerzo. Sin embargo, algo demasiado duro, como un futón, tampoco será adecuado, ya que podría provocarte malos gestos al cambiar de postura. Además, necesitarás que sea un colchón que se adapte bastante, puesto que dormirás en varias posturas distintas a lo largo de la noche. En cambio, si te movés poco, la elección del material y la dureza se regirá principalmente por la postura en la que sueles dormir.

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