¿Cómo elegir la iluminación interior para tu casa?

Cada ambiente de tu casa requiere de una iluminación especial y según el efecto que quieras lograr podrás optar por un tipo específico de luminaria, instalarla en el lugar adecuado y utilizar la intensidad de luz apropiada.

Antes de elegir cualquier luminaria es necesario identificar el propósito de la habitación y las actividades que se realizás en ella. ¿En esa habitación te sentás a leer? ¿Cocinas? ¿Mirás la tele?

Iluminación para el living

Debe potenciar cualquier actividad, pero también permitir el descanso, por lo que conviene mezclar una iluminación general con diferentes puntos de luz.
Comenzá por instalar una lámpara general, después lámparas de sobremesa y de pie. Utilizá luces direccionales para resaltar puntos de interés dentro del ambiente. Las luminarias de pared con luz direccional hacia arriba permiten que el techo parezca más alto de lo que realmente es.
Se recomienda usar ampolletas con luz cálida.

Iluminación para el escritorio

La luz brillante es una excelente opción. Esta iluminación ayuda a la concentración y a la atención durante el trabajo. Una buena opción es una iluminación general, con focos instalados en el techo.
También podés utilizar una lámpara sobre la cubierta del escritorio para que ilumine el computador o la zona de trabajo. Recordá que es necesario que la luz quede por detrás de la pantalla. Asegúrate de que ésta no apunte directamente a la pantalla de la computadora, ya que los reflejos pueden cansar la vista. Se recomienda usar lamparitas con una luz neutra.

Iluminación para dormitorios

Debe ser una luz relajante, suave y cálida. Además el uso de dimmers permite atenuar la intensidad de la luz para crear un ambiente más romántico, cuando sea necesario.
Podés colocar una lámpara colgante como iluminación general y luces de apoyo en las mesas de luz o cabecera de la cama. Si tenés algún rincón de lectura, sumá una lámpara de pie.
En el caso de los dormitorios, se recomienda usar lamparitas con luz cálida.

Iluminación para el comedor

Debe ser cálida, que se asemeje a la luz del día con el propósito de crear un ambiente confortable que genere distensión a la hora de reunirse en la mesa. Se puede utilizar una luminaria colgante instalada a unos 80 cm sobre la mesa, para crear un círculo de luz íntimo y acogedor.

Para mesas rectangulares se recomiendan lámparas alargadas, mientras que, para las redondas, lo importante es que la iluminación nazca desde el centro, distribuyendo la luz de forma homogénea en todas direcciones sin encandilar a las personas.

También pueden instalarse luminarias colgantes pequeñas a diferentes alturas sobre mesas de comedor.
Si el techo es bajo, la mejor opción es un plafón o una luminaria de pared. Podés tener apoyo de luz con lámparas de pie o focos direccionales.
Se recomienda usar lamparitas con la luz cálida.

Iluminación para la cocina

Debe ser brillante y sin sombras, para garantizar la seguridad de tus seres queridos a la hora de cocinar y aumentar el disfrute de esta actividad.
Las luces empotradas y spots bien ubicados en el techo reducirán las sombras, ayudando a distinguir los colores y texturas de los alimentos correctamente.
Las luminarias colgantes con pantalla son ideales para las mesas de la cocina.
Los focos direccionales permiten mejorar la iluminación en lugares que quedan a la sombra de los muebles. Se recomienda usar lámparas de luz neutra.